22.11.2009 La toxoplasmosis y los gatos
La toxoplasmosis y los gatos
Una de las cuestiones mas frecuentes de los propietarios de gatos, es la posibilidad de exponerse al Toxoplasma gondii, sobretodo en los casos que comparten el entorno con mujeres embarazadas y personas que forman parte de un grupo de riesgo por padecer de inmunodeficiencia (quimioterapia, SIDA etc.).
Se trata de un protozoo que parasita los tejidos y su ciclo biológico se desarrollan en varias etapas, siendo la fase sexual en el epitelio intestinal del gato. Este elimina por las heces los oocistos no esporulados una forma todavía incapaz de infectar hasta que, en contacto con el medio ambiente, se esporulan entre 1-3 días y luego están listos para infectar mamíferos, aves, peces y reptiles.
Es importante aclarar que cada gato elimina oocistos solo una vez en toda su vida, período que dura entre días y semanas. Además, los gatos se acicalan constantemente, lo que impiden que los oocistos esporulen. Son razones por las cuales NO se debe apartar a los gatos domésticos del entorno domiciliar.
Según estudios realizados en Estados Unidos la exposición a este parasito afecta un 30% de la población de gatos y seres humanos. Estos últimos se infectan mediante la ingestión de los oocistos esporulados o tejidos con quistes o transplacetariamente.
Clínicamente se manifiesta con afecciones neurológicas y oculares como: hidrocefalia, encefalitis y retinocoroiditis.
Para evitar la infección por oocistos se recomienda:
No alimentarse ni alimentar a los gatos con carne poco hecha, la carne de cerdo tienen mayor incidencia de quistes de Toxoplasma.
Las carnes deberían ser cocinadas a 66º C como mínimo.
No permitir que los gatos cacen;
Limpiar la caja de arena diariamente enjaguando con agua hirviendo;
Llevar guantes cuando trabajen con tierra;
Hervir agua potable;
Controlar huéspedes paraténicos, como cucarachas y lombrices;
El estudio de las heces del gato nos indica la presencia o no del oocistos, aunque sólo es positiva en un período corto. Una análisis de la sangre (serología), puede ser útil pero no concluyente para determinar el periodo de eliminación del oocisto.